Convenio del Metal de Bizkaia: 17 meses para nada
Llevamos 17 meses de negociación del convenio colectivo del metal de Bizkaia. Desde diciembre de 2003 la Patronal, la Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM) mantiene una posición cerrada. Su propuesta hoy sigue siendo prácticamente la misma del inicio. Pretende imponer subidas salariales de muy poco más que el IPC; en jornada, además de no reducirla, plantea mayor flexibilidad para organizarla según le interese, modificando unilateralmente los calendarios de trabajo igual que las fechas de disfrute de vacaciones. Para el año 2004, recomendó a las empresas una subida del 3 %, que no se ha aplicado en todas, dando por finalizada la negociación correspondiente a ese año.
Mientras tanto, los problemas en las empresas siguen creciendo. Cada vez existe un mayor número de contratos eventuales, la mayoría en fraude de ley; crecen las discriminaciones, sobre todo para el colectivo más joven; se recurre con más frecuencia a la contratación a través de ETTs y de subcontratas, con la consiguiente inestabilidad en el trabajo; se aborda la salud laboral desde la perspectiva de negocio a través de la Mutuas, que cada vez presionan más para que no se cojan bajas, ni de accidente ni de enfermedad.
La fuerte posición patronal sólo puede ser modificada con una fuerte respuesta sindical, en forma de movilización y huelga larga. Cuando algunos sindicatos defienden que lo importante es tener un convenio provincial, aunque sea malo, que hay que ceder para acercar posturas, que no se puede pedir lo que no te van a dar, están aceptando que es la Patronal la que fija las condiciones y los límites del convenio y que el papel de los sindicatos tendría que ser el de dar validez a lo que los empresarios nos imponen. No hemos de olvidar que CCOO y UGT ya han firmado en Madrid con la CEOE un acuerdo para todo el estado, limitando el crecimiento salarial al 2 % y para hablar de productividad, lo mismo que nos plantean los empresarios del metal de Bizkaia, que también forman parte de la CEOE.
El actual modelo de negociación, es cómodo para los empresarios y, si no les creamos problemas en las empresas, cada vez nos plantearán exigencias mayores pasando de no dar las mejoras que reivindicamos a reclamarnos que retrocedamos en jornada y otras conquistas que ya tenemos.
En ELA defendemos que el convenio sectorial, con otros contenidos, debe existir porque es importante para muchos trabajadores y trabajadoras. El problema es una cuestión de contenidos, no de ámbitos.
Por eso, en ELA creemos que el camino es plantar cara a la patronal, darle vuelta a la situación abriendo ámbitos de negociación en todas las empresas, grandes y pequeñas, en cada ámbito en el que tengamos fuerza y posibilidades. Hemos de activar todos los focos de conflicto que seamos capaces, con otras referencias en salarios, jornada, empleo, etc. Este camino obligará a la Patronal y los distintos empresarios, a cambiar de postura en el ámbito sectorial. Si todos los sindicatos nos comprometiéramos en este trabajo, el panorama de la negociación cambiaría sustancialmente.
Sin embargo, la mayoría conformada por CCOO, UGT y LAB convocan una huelga de 1 día, para el 27 de mayo. ELA propuso una movilización más contundente, con el compromiso de todos los sindicatos de fijar unos mínimos por debajo de los que no se firmaría, a lo que los demás sindicatos se negaron. La experiencia de un día de huelga ya se ensayó el año pasado, sin que hubiese cambios en la posición Patronal. Quizá alguien quiera utilizar la convocatoria para salvar la cara o buscando un pequeño movimiento de la Patronal para justificar una firma.
ELA, a pesar de no coincidir, respeta la posición de la mayoría que conforman CCOO, UGT y LAB y anima a su militancia para que en las empresas con negociación propia aún sin cerrar, secunden la convocatoria en la medida que sirva de impulso para avanzar en los propios convenios, y para que quienes no tienen acuerdos de empresa se sumen, y aprovechen para abrir la negociación en ese ámbito.