Se recortan las ayudas para emergencia social

21/03/2011
Se recortan las ayudas para emergencia social
Según ha denunciado ELA, estos recortes afectan a todos los colectivos, pero en mayor medida a quienes más edad tienen, ya que los años hacen que aumente la posibilidad de acumular algún patrimonio que pueda superar los 8.000 euros.

ELA analiza el Decreto 4/2011, de 18 de enero, de las Ayudas de Emergencia Social (en adelante el Decreto) y la Orden de 19 de enero de 2011, por la que se es­tablecen, para el año 2011, las cuantías máximas para cada uno de los gastos específicos contempla­dos en las Ayudas de Emergencia Social, se seña­lan los criterios para la distribución de los créditos consignados para su cobertura y se fija el límite presupuestario que, para el año 2011, corresponde a cada uno de los Territorios Históricos y Ayun­tamientos de la Comunidad Autónoma del País Vasco (en adelante la Orden).

Antes de comenzar a analizar los recortes concretos que plantean el Decreto y la Orden, cabe plantear una serie de consideraciones en relación a estos textos.

En primer lugar, resulta necesario decir que pese a la manifiesta insuficiencia de las cuantías de las Ayudas de Emergencia Social (AES), éstas seguirán teniendo naturaleza subvencional, de forma que su concesión seguirá estando sujeta a la existencia de crédito.. Se vuelve a perder de esta forma, una oportunidad para convertir las AES en un derecho subjetivo.

En segundo lugar, destaca la continua obsesión del Gobierno Vasco por tratar de justificar los recortes alegando que pretende incorporar las personas perceptoras de prestaciones sociales en el mercado laboral. Esto lleva a que en el decreto lleguen a señalar la necesidad de “… implantar un modelo que, …, consiga hacer atractiva la incorporación al mercado laboral incluso para acceder a un empleo de bajo nivel salarial”.

Por último, cabe destacar las reiteradas menciones que se hacen a lo largo de ambos textos sobre la necesidad de disminuir las cuantías de las AES como consecuencia de la actual situación económica y de la restricción presupuestaria que está llevando a cabo el Gobierno Vasco. El objetivo no es otro que con la misma dotación presupuestaria, llegar a más personas perceptoras, de forma que las cuantías a percibir en concepto de AES van a disminuir. ´

RECORTES CONCRETOS EN LAS AES 

Además de la reducción generalizada de la cuantía de las AES, existen una serie de cambios legislativos que supondrán recortes de carácter más concreto. Con las modificaciones aprobadas, a partir de ahora:

1.- No se tendrá derecho a percibir las ayudas de emergencia social cuando se disponga de un patrimonio de 8.000 euros (hasta la fecha éste podía ser de 40.000 euros).

2.- No se podrán solicitar las ayudas de emergencia social para gastos de endeudamiento previos.

3.- El plazo máximo para poder optar a las ayudas de emergencia social destinadas al pago de intereses y amortización de créditos contraídos para la adquisición de la vivienda habitual pasará a ser de tan sólo 12 meses, cuando hasta la fecha no había un plazo máximo para ello.

CONCLUSIONES 

Con los cambios mencionados descenderán las cuantías que recibirán quienes perciban las AES, por una parte, y también disminuirá el número de personas que cobren estas ayudas. La Asociación de Municipios Vascos, Eudel, ha llegado a estimar que sólo el cambio del requisito del patrimonio traerá una reducción de más de un tercio en el número de personas perceptoras. Por su parte, el Ayuntamiento de Bilbao ha manifestado que de mantenerse el número de solicitudes del año pasado, apenas un tercio llegará a cobrarlas, y que el año pasado los fondos se agotaron al atender el 38,3% de las solicitudes.

Estos recortes afectan a todos los colectivos, pero en mayor medida a quienes más edad tienen, ya que los años hacen que aumente la posibilidad de acumular algún patrimonio que pueda superar los 8.000 euros.

Queda claro que el objetivo del Gobierno Vasco es seguir con la  línea de recortes en las prestaciones sociales. En este caso, se ha optado por recortar el derecho a las AES, con el fin de contener el gasto social, en una situación económica en la que tanto las AES, como el gasto social en general, más necesarios resultan. De esta forma, el Gobierno Vasco vuelve a atacar a la gente más desfavorecida, optando una vez más por recortar el gasto en lugar de aumentar los ingresos que podrían posibilitar incluso un aumento del gasto público en esta coyuntura en la que tan necesario resulta.