RESIDENCIAS DE GIPUZKOA EN HUELGA

ELA denuncia que no habrá mejoras en las políticas sociales sin un convenio que elimine la precariedad

ELA denuncia que no habrá mejoras en las políticas sociales sin un convenio que elimine la precariedad
En su 297 jornada de huelga, las trabajadoras de las residencias de Gipuzkoa han participado en la concentración convocada por la asociación de Familiares Gipuzkoako Senideak, en Tabakalera (Donostia). Allí han recordado a la Diputación que para mejorar las políticas sociales y la calidad del sistema de cuidados primero hay que mejorar las precarias condiciones del sector.

Las huelguistas de las residencias y centros de día de Gipuzkoa han participado en la concentración organizada por el colectivo Gipuzkoako Senideak en Tabakalera, Donostia. Precisamente han elegido este lugar porque la Diputación Foral ha presentado allí la nueva agencia para mejorar las políticas sociales y la calidad de los cuidados. Las huelguistas afirman que no se puede hablar de mejorar en la calidad de los cuidados cuando las trabajadoras encargadas de cuidar sufren precarias condiciones laborales. Cabe recordar que el servicio está financiado al 90% por la Diputación. “Las condiciones laborales son la variable más importante de la calidad del servicio, por lo que la mejora en las políticas sociales será nula si no se logra un convenio que elimine la precariedad”, afirman. 

Así las cosas, ELA exige a la Diputación Foral que asuma su responsabilidad en el conflicto y que actúe para alcanzar un acuerdo que elimine la precariedad y la brecha de género, tal y como solicitó el pasado 18 de junio en la Comisión de Cuidados y Políticas Sociales de las Juntas Generales. 

El conflicto en las residencias está a punto de cumplir 300 días de huelga. La mesa negociadora está bloqueada desde junio porque la patronal no hace nuevas propuestas. En total, ocho residencias de Gipuzkoa están en huelga indefinida; Sagrado Corazón y Sanmarkosene de Errenteria; San Juan de Zumaia; Argixao de Zumarraga; San Jose de Ordizia y Villa Sacramento; y Txara I y La Paz de Donostia. En total, suman más de 600 trabajadoras.

ELA lamenta que las personas residentes no reciban suficientes horas de atención por parte de las cuidadoras, entre otras cuestiones, porque casi la mitad de ellas tienen contratos parciales no voluntarios y no pueden atender adecuadamente las cargas de trabajo excesivas que existen. Así, las trabajadoras exigen, entre otras cosas, contratos al 100% y acabar con la brecha salarial.

El sindicato denuncia que el empleo es cada vez más precario en favor de los beneficios de las empresas privadas.