RESIDENCIAS DE GIPUZKOA EN HUELGA

Los días 17 y 18 de septiembre más movilizaciones y "Zaintzaldia" para denunciar el bloqueo de negociación del convenio

Los días 17 y 18 de septiembre más movilizaciones y "Zaintzaldia" para denunciar el bloqueo de negociación del convenio
El día en el que la huelga en el sector cumple 300 días, ELA anuncia que intensifica sus movilizaciones. Las huelguistas de las residencias y centros de día de Gipuzkoa denuncian el bloqueo del convenio y exigen la intervención inmediata de la Diputación Foral ante los despidos de huelguistas.

ELA convoca nuevas acciones y movilizaciones los días 17 y 18 de septiembre, durante estas dos jornadas que coinciden con el Zinemaldia, se llevará a cabo la iniciativa “Zaintzaldia”. ELA ha presentado esta mañana en Donostia el acto Zaintzaldia, el festival de cine de residencias de Gipuzkoa. El primer día las huelguistas realizarán diferentes actividades, recogida adhesiones, informarán del conflicto, repartirán premios, etc. el día 18 realizarán una manifestación por las calles de Donostia. 

La mesa negociadora para la renovación del convenio se inició en enero de 2025 y tras varias reuniones desde junio está bloqueada otra vez, ya que las patronales no tienen capacidad para hacer nuevas propuestas.

Las reuniones bilaterales puestas en marcha por la Diputación Foral no han tenido resultado alguno, han sido reuniones vacías, sin contenido y sin propuestas. Por si fuera poco, en los centros Zaintzen o Biharko Gipuzkoa, centros que se encuentran en huelga indefinida, han despedido a huelguistas, lo que ELA considera “muy grave”. ELA afirma que no va tolerar a tolerar acoso sindical. Esta es una lucha por unas mejores condiciones laborales y calidad en los servicios. Asimismo ELA pide el respeto y el apoyo de las instituciones. 

Ante esta situación, ELA exige a la Diputación que deje de hacer propaganda y haga una intervención real y ponga encima de la mesa iniciativa política y los recursos necesarios para un convenio que acabe con la precariedad.

En el sector trabajan alrededor de 5.000 trabajadoras, la mayoría mujeres. Se trata de un servicio financiado por la Diputación Foral, aunque la mayoría de las trabajadoras están privatizadas y cada vez son más precarias.