ELA denuncia temperaturas extremas en la prisión
ELA ha registrado una denuncia formal ante el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales y la Dirección de Servicios Penitenciarios por la grave situación climática, de salubridad y de seguridad que se está viviendo en el Centro Penitenciario de Zubieta y su Centro de Inserción Social. Las altas temperaturas, los fallos generalizados de los sistemas y el descontrol de la Administración en esta primera semana están poniendo en riesgo a las personas que trabajan en las instalaciones y a las personas privadas de libertad.
En gran parte de la infraestructura y en el funcionamiento general la situación es crítica:
- Al pésimo estado de las instalaciones se suma un descontrol inaceptable. Los internos están sufriendo retrasos y cancelaciones en las comunicaciones con sus familias, hay puertas que fallan y los economatos están inoperativos. Esta suma de deficiencias ha provocado una enorme tensión que ya ha derivado en dos graves incidentes regimentales.
- En las cabinas de los módulos, ingresos y enfermería se rozan los 30°C en plena ola de calor.
- En la lavandería no cuentan con sistema de climatización porque “se les olvidó” instalarlo.
- Centro de Inserción Social (CIS): La plantilla está trabajando a 30°C sin aire acondicionado. A esto se le suma que nadie limpia los baños, oficinas, ni dependencias. Es la propia plantilla quien tiene que meter en sus vehículos particulares la basura orgánica para tirarla fuera del recinto. Además, la Administración ha retirado el único frigorífico disponible.
Para ELA, esta situación es un fallo estructural que revela una realidad alarmante: “se ha vendido a la sociedad vasca una infraestructura supuestamente moderna y de vanguardia que, a la hora de la verdad, es incapaz de garantizar las condiciones ambientales y de seguridad más básicas”.
Asegura que este modelo castiga por partida doble: precariza y expone a la plantilla a riesgos, y condena a las personas internas a malvivir en unas condiciones indignas.
Por todo ello, ELA exige al Gobierno Vasco que abandone la pasividad y adopte de forma inmediata las siguientes medidas:
1. Intervención urgente en climatización.
2. Soluciones transitorias reales y equipamiento.
3. Restablecimiento de la operatividad del Centro.
4. Plan de limpieza.
5. Aplicación de la LPRL: Hasta que no se solucionen dichos problemas, reubicación del personal y paralización de la actividad en los puestos críticos por riesgo inminente para la salud y la seguridad.
De no aplicarse medidas correctoras de forma inmediata, ELA elevará la denuncia a la Inspección de Trabajo para depurar responsabilidades ante lo que considera una falta muy grave de medidas de seguridad y salud en este arranque de la nueva prisión.