En la OPE anunciada por el Departamento de Educación se oculta la eliminación de 500 plazas acordadas en Mesa General

01/12/2010
En la OPE anunciada por el Departamento de Educación se oculta la eliminación de 500 plazas acordadas en Mesa General
En noviembre de 2009, forzado por ELA en la negociación de Mesa General, el Gobierno Vasco se comprometió a sacar a OPE 3.600 plazas en educación entre 2010 y 2012.

Es falso, por tanto, como tratan de vender a los medio y a la opinión pública, que se trate de un acuerdo negociado con CC.OO. y UGT. En aquel acuerdo, a su vez, se comprometía a sacar otras 1.500 plazas (500 por año) que se preveían quedarían vacantes por jubilaciones, fallecimientos o incapacidades. De este modo, entendíamos que se comenzaba a dar respuesta a la reivindicación histórica de ofrecer estabilidad a la plantilla y reducir la eventualidad.

Ayer mismo, tras negociar a escondidas con CC.OO. y UGT los contenidos, el Departamento de Educación dio a conocer oficialmente que para el curso 2010-2011 sacarán a OPE 1.515 plazas.

Tras muchos años sin Ofertas Públicas de Empleo en condiciones, esta oferta pública resulta una buena noticia, pero denunciamos la intención declarada del Gobierno Vasco de amortizar y no sacar a OPE las 1.500 vacantes vegetativas acordadas. Como consecuencia, en la oferta de este curso hay 500 plazas menos. Esta decisión, lamentablemente una vez más, cuenta con la complicidad y el amparo de CC.OO y UGT, que ya con su firma en minoría en el acuerdo de funcionarios docentes renunciaron a las citadas plazas.

Además de esto, en los datos hechos públicos consideramos lamentable que se vuelva a plantear el debate supuestamente superado en torno a los perfiles lingüísticos en los niveles básicos, ya que en las plazas ofertadas aparecen 42 con únicamente PL1 en Infantil y Primaria y 11 en Secundaria. A estas plazas hay que añadir otras 32 de las Escuelas de Idiomas y Conservatorios, también con únicamente PL1. En total 85 plazas que no requieren un conocimiento adecuado de euskara.

Esta decisión supone un obstáculo más en el camino de normalización del euskara y de la euskaldunización de la enseñanza y deja clara la escasa voluntad de este ejecutivo en el logro de los citados objetivos.