RESIDENCIAS DE GIPUZKOA EN HUELGA

Las huelguistas llenarán la ciudad de estrellas moradas en el Zaintzaldia

Las huelguistas llenarán la ciudad de estrellas moradas en el Zaintzaldia
A las puertas del Zinemaldia, el festival de cine de Donostia, ELA organiza un festival alternativo con las huelguistas que llevan más de 300 días de huelga. La iniciativa comienza hoy y culminará mañana, 18 de septiembre, con una manifestación en la que participará el secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza. La ciudad se llenará de estrellas moradas estos días, afirman.

Cuando está a punto de comenzar el Zinemaldia, el festival de cine de Donostia, ELA recuerda que no todo es glamour en Gipuzkoa. No en vano, el conflicto de las residencias sobrepasa ya los 300 días de huelga. En este contexto, y a las puertas del Zinemaldia, las huelguistas de las residencias y centros de día de Gipuzkoa recrean `Zaintzaldia´, un festival de cine alternativo que abordará la precariedad que sufren en las residencias. La iniciativa se llevará a cabo entre hoy y mañana en la plaza Cervantes de Donostia. La iniciativa transcurrirá a la par de las huelgas convocadas en todo el sector.

El `Zaintzaildia´ contará con su propia agenda: se repartirán premios; se expondrá una guía antirracista en el txoko de las trabajadoras migrantes; se realizará una mesa redonda con personas que llevan mucho tiempo en huelga; y el viernes, 18 de septiembre, tras el acto de socialización del conflicto, se realizará una manifestación por las calles de Donostia con la participación del secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza. Ésta partirá a las 12:30 desde la Plaza Cervantes.

En el sector trabajan alrededor de 5.000 trabajadoras, la mayoría mujeres. Se trata de un servicio financiado por la Diputación Foral, aunque la mayoría de las trabajadoras están privatizadas y cada vez son más precarias. De hecho, casi la mitad de la plantilla tiene contratos parciales no voluntarios y la brecha salarial supera los 10.000 euros anuales.

Este empeoramiento de las condiciones laborales de las plantillas está afectando al servicio, ya que las trabajadores no pueden ofrecer el servicio de calidad que necesitan las personas residentes. La lucha del convenio es también una lucha para conseguir un mejor servicio. No en vano, buscan que todas las trabajadoras tengan contratos al 100%, entre otras cuestiones, lo que mejoraría también el servicio, porque supondría más horas de atención directa a las personas usuarias.

La mesa de negociación sigue bloqueada, y una vez más, han exigido a la Diputación Foral “que dejen de hacer propaganda y se pongan los medios para tratar la vía de acuerdo del convenio, un convenio que acabe con la precariedad”.