RESIDENCIAS DE BIZKAIA

ELA insta a Osalan a tomar medidas urgentes ante el deterioro de la salud de las trabajadoras

ELA insta a Osalan a tomar medidas urgentes ante el deterioro de la salud de las trabajadoras
Imagen de archivo
ELA reclama un estudio integral sobre los riesgos psicosociales que afectan a más de 5.800 trabajadoras en el sector.

ELA se ha vuelto a reunir hoy con la dirección del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral (OSALAN), en un encuentro que da continuidad a la reunión celebrada el pasado 3 de junio, tras el interés suscitado por la grave situación denunciada por la plantilla debido a las elevadas cargas y ritmos de trabajo, demandas psicológicas... derivada entre otras, de la falta de personal.

En la reunión de hoy, además de la directora de Osalan, ha participado la directora de Trabajo del Gobierno Vasco. Las trabajadoras han vuelto a trasladar las demandas que vienen planteando desde hace más de 9 meses, y que ya han sido expuestas en las seis mesas de negociación celebradas hasta la fecha, sin que en ninguna de ellas se haya producido avance alguno.

Durante el encuentro, ELA ha trasladado a Osalan la necesidad de realizar un estudio exhaustivo sobre los riesgos psicosociales en el sector de las residencias, tomando como referencia el trabajo ya elaborado por el sindicato y las conclusiones obtenidas a partir de la experiencia directa de las trabajadoras.

Asimismo, el sindicato exige a Osalan un papel activo en la adopción de medidas inmediatas para garantizar la seguridad y la salud laboral de las más de 5.800 trabajadoras del sector en Bizkaia. ELA ha advertido de que la actual organización del trabajo está generando graves consecuencias sobre la salud de las plantillas y ha reclamado una actuación decidida por parte de las instituciones para poner fin a una situación que considera insostenible.

La reunión se enmarca en la campaña “Cuando cuidar enferma”, impulsada por las trabajadoras para denunciar la sobrecarga laboral y la precariedad estructural que caracteriza al sector. Una realidad marcada por una tasa de temporalidad del 42%, el uso generalizado de la contratación parcial y unas plantillas insuficientes para hacer frente a las crecientes necesidades asistenciales.